Imprudencia, infinito demonio
Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar.
Por favor, más prudencia, por favor, más silencio.
Una de las mayores fuentes generadoras de violencia es la imprudencia. Hay que utilizar un poco el pensamiento antes de hacerlo palabra, cuando la palabra se hace verbo el verbo se hace acción y así, consecuencia.
¿Quién está al frente nuestro? ¿De dónde viene? ¿A qué cultura pertenece? ¿Podemos lastimarlo con nuestras palabras? Por favor! Más prudencia, menos violencia verbal ocasional...
Mejor parecer tonto por callar, que abrir la boca y confirmarlo.


JUAN PABLO GÓMEZ :: productor audiovisual
mmar dijo
Llevas toda la razón. No te imaginas hasta qué punto me parece acertado tu comentario. Pero el problema no es sólo de prudencia, calcular antes de hablar. Eso evitaría sólo meteduras de pata. ¿Y el abuso de quien habla sin tener ni idea de lo que dice pero en sus trece? Abuso ignorante, pero abuso... El abuso,¿quién para y repara eso?
un saludo y gracias
21 Agosto 2005 | 10:17 AM